Sin duda que esta navidad va a ser muy distinta a las anteriores. Para muchas personas puede ser un tiempo de dolor por las pérdidas de familiares, amistades, trabajo, dinero, salud… También podrá costarnos no poder encontrarnos con tantas personas como nos gustaría, ni abrazarnos, ni prolongar noches de tertulia y fiesta.
Estas navidades las vamos a vivir en vulnerabilidad e incertidumbre sobre el futuro de nuestras vidas, del trabajo, de nuestra humanidad y nuestra tierra.
Sin duda para muchas personas pueden ser navidades muy duras, pero ¿y si pudiéramos descubrir que, a pesar de todo, puede ser un momento de aprendizaje de lecciones vitales? ¿Y si nos damos cuenta de que las limitaciones que nos imponemos están movidas por el amor, el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la empatía el cuidado de nosotros mismos y de los demás?
¿Y si fuésemos más conscientes de que puede ser una Navidad más auténticamente humana y cristiana?

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