Este fin de semana hemos vivido algo increíble en el Congreso Vocacional, en Madrid.
A través de testimonios, talleres, cantos, oraciones y la Santa Misa, el Señor nos recordó que nuestra vida tiene un propósito mayor, una vocación que nos llama a salir de nosotras mismas y abrazar su plan.
Hemos reavivado el llamado de que Dios no juega, Él va por TODO, y eso implica riesgo, no el de saltar a un vacío acantilado, sino el riesgo de DEJAR que su VOZ CALE y nos cambie desde lo profundo…
Ahora, con el fuego del Espíritu en el corazón, llevamos esta misión a nuestras comunidades, para que la semilla que hemos recibido siga creciendo y dando frutos. 🌱🔥
Señor, aquí estamos, envíanos.
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